PARA DONDE VA?
Aún puedo ver su mirada de animal asustado. Subí por la avenida segunda y no eran ni las 11:00 a.m., cuando me dirigía hacia el edificio de AyA donde mi tata bretió hasta pensionarse.
Aún puedo ver su mirada de animal asustado. Subí por la avenida segunda y no eran ni las 11:00 a.m., cuando me dirigía hacia el edificio de AyA donde mi tata bretió hasta pensionarse.