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Camino rural de tierra bordeado por árboles secos bajo un cielo despejado.

PARA DONDE VA?

Aún puedo ver su mirada de animal asustado. Subí por la avenida segunda y no eran ni las 11:00 a.m., cuando me dirigía hacia el edificio de AyA donde mi tata bretió hasta pensionarse.

Casa roja de fachada sencilla con un carro clásico amarillo estacionado al frente, en una calle tranquila.

HUESOS & PALABRAS

Conocí a Martín Campos el año pasado, y desde entonces hemos tenido una conversación que se abre y se cierra con palabras que, más que escritas, parecen arrancadas de la tierra misma. Lo curioso es que vive muy cerca de donde yo crecí hace ya mucho tiempo, en un territorio de rincones y memorias que hoy, si los describiera, sonarían a pura fábula.

Mano extendida en blanco y negro, iluminada lateralmente, con detalles marcados en la piel.

Mi Tata si entendía la muerte.

Por Bernardo Soto.

En este texto pretendo revisar la comprensión de esa transición de estadio a la que llamamos muerte.