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Guión de un Natalicio: Una noche en La ardiente Alajuela

Pocos sabían que ese día se celebraba un natalicio, menos aún que el festejado lo había conmemorado muy pocas veces en su vida. Pudiendo escoger cualquier lugar para la efeméride, su intuición lo llevó a donde realmente tenía que estar: LA ARDIENTE ALAJUELA.

Mano extendida en blanco y negro, iluminada lateralmente, con detalles marcados en la piel.

Mi Tata si entendía la muerte.

Por Bernardo Soto.

En este texto pretendo revisar la comprensión de esa transición de estadio a la que llamamos muerte.