IRENE, LUNA & DANILO
A veces las mañanas empiezan con dos pavas hablando solas en la cocina, y uno intenta recordar qué fue lo que soñó.
A veces las mañanas empiezan con dos pavas hablando solas en la cocina, y uno intenta recordar qué fue lo que soñó.
Pocos sabían que ese día se celebraba un natalicio, menos aún que el festejado lo había conmemorado muy pocas veces en su vida. Pudiendo escoger cualquier lugar para la efeméride, su intuición lo llevó a donde realmente tenía que estar: LA ARDIENTE ALAJUELA.