IRENE, LUNA & DANILO
A veces las mañanas empiezan con dos pavas hablando solas en la cocina, y uno intenta recordar qué fue lo que soñó.
A veces las mañanas empiezan con dos pavas hablando solas en la cocina, y uno intenta recordar qué fue lo que soñó.
Esa noche de luna llena me hizo cambiar la idea de todo lo invisible. Al carajo el método científico, que se queda miope ante semejante evento. Del susto casi se me sale el corazón por el esternón.