La cultura del saqueo: Farid Ayales y la pluma de Vladimir
Cuando se le diagnosticó su mal, su cáncer, estuve más cerca de él… que contribuyó a prolongarle exitosamente la vida.
Cuando se le diagnosticó su mal, su cáncer, estuve más cerca de él… que contribuyó a prolongarle exitosamente la vida.
por Valdo J. A veces un texto no termina donde uno lo deja. Uno escribe, cierra el documento y sigue con la vida, convencido de que la cosa quedó ahí, quieta. Pero de pronto alguien… De cuclillas, guitarras y una vuelta inesperada
por Valdo J. En Barrio Luján, una casa de 1991 conserva intacto el rumor de medio siglo de palabras. Ahí nos recibió don Gerardo César Hurtado, acompañado de su esposa Sara —compañera de vida desde… Gerardo César Hurtado, la memoria viva de la literatura costarricense
por Valdo J. No todas las entrevistas suceden en estudios con aire acondicionado ni bajo la rigidez de un estricto libreto. Algunas se gestan en lugares imposibles, como aquella tarde abrasadora en La Garita, dentro… El secreto dentro de la mandarina
Tenía once años, a punto de cumplir doce. En sexto grado me sentía preso en la escuela Joaquín García Monge. Las mañanas eran hermosas y yo fantaseaba con romper una ventana y huir.
Acerca de las causas perdidas o, mejor dicho, empresas absurdas.
Una vez acabada la escucha del episodio «podcastiano» que inmortaliza la tertulia en torno a los distintos ímpetus, fines y pertinencias que supondría desentrañar, recabar, auscultar y, a modo de desembocadura, editar —ojalá para la posteridad— la obra «Povediana», el último sorbo de café
Sabina se retira, que canten sus canciones y se callen sus feligreses El ubetense deja los escenarios tras cinco décadas. Bien por él. Mal por quienes insisten en convertir cada verso en misa, cada homenaje… Sabina se retira
Por Bernardo Soto.
En este texto pretendo revisar la comprensión de esa transición de estadio a la que llamamos muerte.
Por Don Alberto Salazar del Valle Con toda sinceridad —virtud que suelo administrar con la misma cautela que un alquimista su mercurio— todavía me cuesta creerlo. Descubrir que el autor de Sangre, Sombras & Asfalto, ese… Ciberiada Universal, Costa Rica y el arte de fabricar maravillas inútiles
Conocí a LaClau en el capítulo 6 de Sangre, Sombras & Asfalto. Sobrevivimos. Llegamos hasta el final. Algunos pensarán que a ella y a SuperCharlie les fue mejor que a mí. Tal vez, pero su “final feliz” en la novela no dista demasiado del que disfrutan hoy en la vida real: un espectáculo de bufones.