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IQCPLII: El Instituto que Costa Rica merece
Cine

IQCPLII: El Instituto que Costa Rica merece

En un país saturado de instituciones que gastan millones sin dar nada a cambio, nace el IQCPLII —Instituto Quántico Costarricense para la Investigación Interdimensional. Una ocurrencia convertida en símbolo, con parche y catecismo, cuya misión es incomodar a políticos y snobs. ¿Instituto ficticio? Sí. ¿Más real que muchas oficinas con aire acondicionado? También. Ya dejó huella en Sangre, Sombras & Asfalto y en un largometraje en camino.

Valdo Jiménez V. · 31 agosto 2025 · 9 min lectura

Manual de fundación para una institución imposible

ORIGEN DEL IQCPLII

Fue en un trayecto rumbo a la ardiente Alajuela, con la grabadora de audio en mano y un enjambre de pensamientos dándose trompones en la cabeza, que apareció el nombre: INSTITUTO QUÁNTICO COSTARRICENSE PARA LA INVESTIGACIÓN INTERDIMENSIONAL. Un donaire que pronto se reveló como institución imaginaria con más seriedad que muchas de las que chupan millones del erario público sin aportarle absolutamente nada a Costa Rica.

El bautizo no fue casual. Iba directo hacia Casa Parker, lugar de encuentros, conspiraciones culturales y divagues compartidos. La idea nació como burla a los «genios incomprendidos» que se han enquistado a la teta pública por décadas… y al mismo tiempo sonó como visión. El IQCPLII tenía todo lo que enamora a un politiquillo —o a un empresaurio que ya perdió la cuenta de las licitaciones ganadas al Estado a cambio de tormentos de monja, cacique, putas y algo más—: un nombre largo e imposible de cuestionar.

Mitad sátira, mitad visión, el instituto pronto cruzó a otros planos. Tal vez en este universo parezca una simple ventolera. En el de Sangre, Sombras & Asfalto, en cambio, ya es institución fundada y en marcha: con personal administrativo, rituales y hasta peso político propio. Ese desliz interdimensional es lo que lo vuelve peligroso —existe aquí, y existe allá—.

Con el tiempo, lo que empezó como gracia privada se volvió apostolado; al menos para mí lo es. El primer parche del instituto apareció, y con él la sensación de que algo había comenzado. No un club ni una secta: un espacio de pertenencia secreta, reservado a quienes saben leer más allá de la ironía. Portar esa insignia, entregada a los reservistas escogidos, fue marcar un territorio simbólico en el corazón de la chaqueta —al lado izquierdo, donde laten los compromisos que no se olvidan—.

LA ENVIDIA DE LOS POLITIQUILLOS

En Costa Rica las instituciones inútiles brotan como hongos en boñiga. De pronto aparecen con nombre rimbombante, edificios de concreto nuevos, oficinas climatizadas, presupuestos millonarios. Y a la hora de rendir cuentas: nada más que papeles arrugados y discursos huecos. En ese pantano de cartón, el IQCPLII se levanta como bicho raro —sin ministerio, sin presupuesto, sin siete pisos de vidrio y acero—, con algo mucho más peligroso para la élite: un relato que incomoda, aunque no exista.

SuperCharlie, ese expresidente de pose teatral y verbo negro como su consciencia, con su séquito de iluminados parásitos reunidos bajo las siglas PAC, serían los primeros en sentirse desplazados (me gusta imaginarlo así). No porque sepan de qué se trata el instituto —que no lo saben—, sino porque personas como ellos intuyen que cualquier ficción bien contada puede arrancarles más legitimidad que todas sus conferencias.

Los partidos políticos en Costa Rica nunca fueron más que un Frankenstein: injertos de oportunistas de todos los colores ideológicos, unidos por dos únicos principios —la tranza y el chorizo—. PUSC, PAC, PLN, FA, ML, PLP, NR, PPSD, PPSO… nombres distintos para la misma iglesia. Este texto no pretende convertirse en un vómito de insultos contra la política nacional; hay verdades, eso sí, que deben anotarse.

Pesa más esa letanía que los trece mil millones evaporados por la agencia espacial costarricense; más que los quinientos litros mensuales de gasolina que engullen los vagos del búnker de Cuesta e Moras; más que cualquier dieta parlamentaria o consultoría inflada para un amigote de turno; más que la licitación millonaria que —qué casualidad— gana a la primera el heredero de la eterna constructora, ese mismo que presume escribir relatos exquisitos y extraños.

Septiembre 29, 2022. Nacimiento del Instituto Quantico Costarricense para la Investigacion Interdimensional. Primer Registro, en Martes de arte en Casa Parker.

El IQCPLII no se postula en elecciones, no reparte contratos, no vende humo envuelto. Su misión es simple: puyar. Puyar a esa élite política y empresarial que de estadistas y «empresarios» no tiene nada, que de ladrones sociópatas lo tiene todo. Puyarlos hasta que se entienda que en Costa Rica la imaginación, cuando se encarna en símbolos, puede tener más legitimidad que todas sus banderas, protocolos y oficinas.

Aquí debo la aclaración a quien lee: así nació el IQCPLII. Si para algunos parece una mojiganga, que lo tomen como tal —están en su derecho—. Para mí, de broma tiene poco o nada. Es, en esencia, una campaña seria: un espejo contra la farsa institucional y un recordatorio de que a veces la ficción es el único camino para decir la verdad.

Stanley Kubrick, Space Odisey 2001.

CATECISMO CULTURAL DEL IQCPLII

Todo reservista del IQCPLII debe saber que no basta con portar el parche ni con repetir el nombre una vez o tres. Toda institución que aspire a tener peso interdimensional necesita un catecismo. Y aquí lo tenemos. Porque un reservista no se forma en manuales de gobierno ni en estudios manoseados, sino en imágenes y sonidos que desacomodan la carne y alteran la respiración.

Conviene aclarar el rito antes de seguir, porque de él se ha hablado mucho y mal. Pronunciar el nombre completo en voz alta y firme, como una letanía olvidada, no es un acto de humor: es un gesto de fe. Quienes lo han hecho juran que una vibración extraña recorre el aire —y los podcasts de MAP RADIO RADIO PACHUKO lo confirmaron: cada vez que alguien decía el nombre entero, una señal acústica respondía, como si el universo reclamara su cuota de solemnidad. Esa reverberación accidental terminó convertida en mantra. El IQCPLII no solo existe en el papel o en el parche; existe también en las ondas sonoras, patrocinando desde otra dimensión la resistencia cultural que aquí levantamos.

Este catecismo se divide en dos liturgias. La primera es visual, hecha de películas que no se ven: se atraviesan. La segunda es sonora, compuesta por bandas que no se escuchan: se sudan. Ambas son llaves. Cada reservista sabrá cuándo girarlas y qué puerta abrir con ellas.

Dr. Strange Love - War Room. Stanley Kubrick

– LA LITURGIA DEL CINE

Películas que todo aspirante a reservista debe haber mirado con los ojos bien abiertos y el alma encendida. No son títulos para pavonearse en conversatorios universitarios ni excusas para selfies con cara de culto. Son portales, mantras visuales, viajes iniciáticos:

  • Santo vs. las Mujeres Vampiro (Alfonso Corona Blake, 1962)

  • Stalker (Andréi Tarkovski, 1979)

  • El Crimen Ferpecto (Álex de la Iglesia, 2004)

  • Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore, 1988)

  • Dead Man (Jim Jarmusch, 1995)

  • La Teta y la Luna (Bigas Luna, 1994)

  • Historia del Desierto (Celia Galván, 2003)

  • Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb (Stanley Kubrick, 1964)

  • Coffee and Cigarettes (Jim Jarmusch, 2003)

  • Si yo fuera diputado (Miguel M. Delgado, 1952)

  • Dogs Don’t Wear Pants (Jukka-Pekka Valkeapää, 2019)

  • Holy Mountain (Alejandro Jodorowsky, 1973)

  • Santo y Blue Demon contra los Monstruos (Gilberto Martínez Solares, 1970)

  • Volando Voy (Miguel Albaladejo, 2006)

  • Network (Sidney Lumet, 1976)

… por mencionar algunas

– LA LITURGIA DEL RUIDO

El ruido es plegaria y cicatriz. Todo reservista debe dejarse impregnar por estas bandas hasta que el cuerpo mismo se vuelva tambor. No basta con escucharlas de fondo: hay que bailarlas solo, con el físico empapado de sudor, o en compañía, en medio de un slam que parece ceremonia. Si hay que llorarlas, que sea en silencio —de preferencia en una cantina discreta, donde nadie te exija traducir las lágrimas en discursos vacíos para complacer las narrativas del momento—. Y cuando toque gritarlas en un moshpit, que sea con el brazo en alto, como proclama sagrada e innegociable.

RITMOS MÍSTICOS

BLUNT · Jairo Pérez (Colombia) · Mano Negra · LOS CRVELES (Costa Rica) · Ave Negra (Costa Rica) · Sentido Común (Costa Rica) · Continental (Costa Rica) · Las Yaketz (Costa Rica) · Charly García · Gildardo Montoya · Juan Luis Guerra · José José · José Luis Perales · Víctor Manuel · Los Tres · Javiera Parra · SUMO · Napalm Death · The Clash · Crass · Los Iracundos · Las Pyramides (Alajuela) · Kibbo Kift (Alajuela) · Los Llamarones (Alajuela)… por mencionar algunas.

Historia del Desierto (2003)

– Homilía de cierre

Quien no haya visto estas películas ni sudado con estos ritmos, que no se atreva a pronunciar el nombre del IQCPLII en vano. Solo aquel que atraviese estas puertas podrá decir, con el parche en el corazón, que forma parte del Apostolado Interdimensional de Costa Rica.

EPÍLOGO: UN APOSTOLADO, NO UN CHISTE

El IQCPLII no nació para provocar risas fáciles ni para engordar la lista de chascarrillos nacionales. Es un apostolado interdimensional, y su misión es incomodar: a la clase política que lleva décadas saqueando al país bajo el disfraz de estadistas, y al snobismo cultural —ese club cerrado de «iluminados» que confunden pedantería con pensamiento crítico—. El instituto existe en ese filo: serio como una misa, irreverente como una carcajada en plena comulga.

Lo confirma su próximo salto: un largometraje de ficción en construcción. No será un capricho pasajero ni un ejercicio para «quemar fiebre» —de esos está lleno el mundo, y casi siempre terminan en desastre—. Tampoco pretende cambiar el cine ni al mundo: su misión es más simple y más honesta, hacer las cosas bien. Solo así se garantiza una obra distinta, ejecutada con el rigor que exige una producción real. El IQCPLII no puede darse el lujo de hacer las cosas a medias: si lleva su nombre, debe responder a la altura del símbolo. Más aún en un país donde, con dolor, se confirma la misma verdad una y otra vez —es un pecado que, sabiendo hacer las cosas bien, las hagamos siempre tan mal—.

Por eso el IQCPLII declara ante sus reservistas: que no habrá obra mediocre bajo su nombre; que toda creación será espejo y apostolado; y que quien porte el parche sabrá que su deber no es la ocurrencia, sino la trascendencia.

Porque en este país el farsante se disfraza de estadista, y el servilismo se vende como creatividad. Los que se proclaman guías no son más que corifeos de los mismos grupos de poder: traficantes de títulos y favores que llenan sus bolsillos manteniendo a las masas distraídas con espectáculos asquerosos. En la tierra del tuerto, los ciegos entregan sus ojos con gusto, convencidos de que así verán mejor. Frente a ese culto de cinismo, el IQCPLII levanta el suyo: un recordatorio de que lo mejor en Costa Rica sigue siendo imaginar lo imposible. Una institución ficticia, sí —más real que todas las oficinas que consumen presupuestos sin alma y sin pena—.

parche iqcplii 2
Parche Oficial del IQCPLII 2025

Si alguien esperaba una concatenación hueca de insultos o disparates sin sentido, me complace contradecirlo. Esto que acaba de leer es el IQCPLII. En el universo de Sangre, Sombras & Asfalto ya funciona como institución con estatutos y catequesis; esa es su fuerza: existir en más de una realidad al mismo tiempo.

Con el parche en la chaqueta, solo queda repetir la letanía que abre y cierra cada ceremonia interdimensional:

Instituto Quántico Costarricense para la Investigación Interdimensional.

El que entienda, que entre. El que dude, que se acerque. El que se ría, que lo goce… y que invite.

Porque el IQCPLII no es ocurrencia: es trascendencia.

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