Skip to content

GIALLO

GIALLO
Cine

GIALLO

El Giallo: sangre amarilla, navajas y la banda sonora que lo volvió adictivo.
El giallo italiano nació de las novelas pulp de portadas amarillas y explotó en el cine de los 60 y 70 como un género único que mezcla terror, erotismo, voyeurismo y paranoia con un estilo visual inconfundible: guantes negros, colores saturados, zooms agresivos y una atmósfera donde lo elegante y lo sórdido se funden.

Radio Pachuko · 3 julio 2026 · 6 min lectura

El Giallo: sangre amarilla, navajas y la banda sonora que lo volvió adictivo.

En un canal local, hace muchísimo tiempo —tendría yo unos doce años—, vi Cinema Paradiso sin saber quién era Giuseppe Tornatore ni quién era Ennio Morricone. La pasaron antes del cierre de programación, en esa época en que todavía había espacio para una película completa antes de que la pantalla se quedara en negro. En ese mismo canal también pasaban otros clásicos italianos que, años después, descubrí pertenecían al giallo. Los vi sin tener idea del género, sin saber nada de guantes negros ni de asesinatos estilizados, y sin embargo me impactaron. Esa sensación de estar viendo algo poderoso sin entender del todo por qué, es exactamente lo que el giallo ha buscado provocar, creo yo.

Hay géneros que nacen porque alguien decide mirar donde los demás apartan la vista. El giallo italiano es uno de esos. Nació de las novelas pulp de portadas amarillas que se vendían en los quioscos italianos desde los años treinta, pero explotó en cine entre finales de los sesenta y los setenta como una forma de contar miedo, deseo y paranoia con estilo muy propio de los italianos. Guantes negros, colores saturados, zooms que se le meten a la audiencia dentro de la escena y una atmósfera donde lo elegante y lo sórdido conviven sin disculparse. No es solo terror. Es voyeurismo hecho cine, mirar lo que no deberíamos estar mirando y sentir que la cámara nos está observando. 

Y en el centro de esa locura visual aparece siempre, la música de Ennio Morricone, capaz de convertir una persecución en algo casi erótico o una habitación vacía en un lugar donde el corazón se nos trepa al gañote. 

Si queremos entrar al GIALLO de verdad, hay tres películas que funcionan como puerta de entrada. 

La primera es L’Uccello dalle Piume di Cristallo (El pájaro de las plumas de cristal, 1970) de Dario Argento. Es el detonante de todo este movimiento del que poco se conoce en este lado del mundo. 

Un escritor gringo presencia un intento de asesinato en una galería de arte en Roma y, a partir de ahí, todo se vuelve obsesión. Argento toma el modelo que ya había dejado Mario Bava y lo lleva más lejos: más psicologico, más color, esa sensación de que nadie está a salvo. Es el giallo que se volvió referencia mundial sin perder su lado oscuro. 

La segunda, y para muchos la cumbre del género, es Profondo Rosso (Rojo oscuro, 1975), también de Argento. Un pianista ve un asesinato y decide investigarlo. Aquí la película se vuelve un remolino de rojo, espejos, locura y una banda sonora que mezcla jazz-rock progresivo con melodías infantiles retorcidas. Puritico cine de sensaciones. Cada plano diseñado pa que la música lo acompañe o lo contradiga. Su tema central es realmente bueno!

Y la tercera, más íntima, más política: La Corta Notte delle Bambole di Vetro (La corta noche de las muñecas de vidrio, 1971) de Aldo Lado. Un periodista en Praga descubre una conspiración mientras busca a su novia desaparecida. Morricone compone aquí nos regala melancolía a traves de la musica que compone paraa la pelicula. Es menos explícita en la violencia pero igual de asfixiante. Habla de poder, de juventud aplastada y de cómo el silencio puede ser más aterrador que cualquier grito.

Estas tres nos dan el mapa completo: el giallo más visual y estilizado, el más intenso y musical, y el que mira más allá de los asesinatos para hablar de otras cosas. Justo cuando uno cree que el giallo ya es solo nostalgia de videoclub, aparece: Ennio Morricone – Themes: Giallo, el volumen IV de la serie de vinilos de Music On Vinyl. Es una doble compilación que se centra precisamente en lo más oscuro y “traumático” de su trabajo para el género. No están los temas más conocidos, sino los ostinatos repetitivos, las improvisaciones jazzísticas discordantes y esas cuerdas que parecen clavarse en la piel: Stress Infinito (de Spasmo), 1970 (de El gato de nueve colas), Bambole di Vetro, Raccapriccio o Nel Vuoto. 

Nos tomamos la libertad, el atrevimiento de montar una narración sobre una secuencia del THEME:GIALLO, que pueden escuchar aqui: LOS ESTUDIOS DE CAMPO DEL DR. ARKADY VOLKOV LAENKO. En un intento de crear, asi como los italianos crearon el “spaguetti western”, nosotros construir el GIALLO TICO.

El vinilo viene en edición limitada con marmoleado amarillo y negro, cubierta con posters icónicos y notas excelentes. Escucharlo es tener la oportunidad de entrar a esas salas oscuras de los setenta, que estaban literalmente en todo el mundo, incluso en nuestro país. La aguja cruje y de pronto nos metemos a la paranoia italiana. Porque Morricone no solo acompañaba las imágenes: las completaba. 

Más allá del giallo, hay tres temas suyos que, para mí, resumen todo lo que podía hacer con una orquesta y un silbido: The Ecstasy of Gold de El bueno, el malo y el feo (1966): ese crescendo que transforma una búsqueda de tesoro en algo casi religioso, que he escuchado en incotable cantidad de ocasiones cuando ando en bicicleta, en especial cuando voy cuesta arriba. 

Pocas veces la música ha elevado tanto una escena de cine. Gabriel’s Oboe de La misión (1986): pureza absoluta, prostituida por la nota luctuosa de un canal de televisión, que nuncaa nos ha acompañado realmente y que sin embargo nos dice seguido: estar siempre con nosotros. Una melodía sencilla que habla de fe, culpa y redención sin necesidad de palabras. Y el tema principal de Érase una vez en el Oeste (1968): la armónica escupiendo venganza y polvo. Silencio, silbido, y luego la explosión orquestal. Cine y música fundidos en un solo movimiento.

Morricone entendía que el sonido puede contar lo que la cámara no se atreve a mostrar. El giallo sigue vivo porque toca miedos que no caducan: el deseo como peligro, la belleza como trampa, el otro como amenaza. Y este vinilo de Themes: Giallo es la prueba de que esa sangre amarilla todavía suena, todavía inquieta y todavía engancha. Si usted tiene a mano un tocadiscos, pongalo a sonar en tanto se ordena este LP en eBay. Busque el album o los 4 en YouTube, apagué las luces y dejese llevar por la música. 

Ennio Morricone Themes: Giallo
5 2 votos
Calificación Artículo
Subscribirse
Notify of
0 Comentarios
Oldest
Newest Most Voted
///
0
Nos encantaria leer su opinión, porfavor comente.x