LA SEÑORA KOROLENKO
Maya Korolenko acababa de llegar a casa. Dejó la bolsa sobre la mesa del comedor, junto al bowl de madera viejo y alargado que sostenía las frutas del adorno, y encendió el televisor. Un presentador agitaba la voz: el barrio Dent estaba bajo el agua. Mostraban a un joven encaramado sobre el techo de su carro, el agua casi cubría por completo las ventanas, los bomberos tratando de alcanzarlo.

