CRÓNICAS DEL REFUGIO
Este compilado comenzó a tomar forma en el 2022, luego de que una crecida desapareciera mi casa. Desde entonces he estado escribiendo y revisando estos cuentos.
Aquí hablo del barrio, la bicicleta, la rabia y las extrañas maneras en que el ser humano siente afecto. Son crónicas de una Costa Rica que no aparece en las guías turísticas, y que sin embargo está muy viva, respirando en cada esquina.
Textos donde la memoria se pelea con el olvido, donde personajes que resisten a su manera encuentran su lugar en alguno de los relatos de este libro de cuentos que he titulado: Crónicas del refugio y otras geografías de la memoria. El último de estos cuentos, La patrulla espiritual, está en desarrollo —al mismo tiempo que reviso y pulo el resto—. Iré compartiendo avances en este espacio.
SOBRE EL LIBRO
Crónicas del refugio y otras geografías de la memoria reúne 20 textos que exploran los bordes del país: la soda El Refugio como territorio de resistencia, la bicicleta como extensión del cuerpo, los barrios como canteras de historias. Hay sátira política, humor negro, realismo sucio, crónica íntima. Un presidente que firma una ley basada en tortugas centenarias, una mujer que incendia la casa de sus padres al tiempo que registra, cámara en mano, todo para un medio extranjero. Un policía de tránsito que detiene a “un ocelote” al volante de un vehículo bastante destartalado. Y, sobre todo, una forma de mirar que viene de abajo, donde las instituciones fallan y los personajes buscan —a veces con ferocidad, a veces con humor, a veces con autodestrucción— formas propias de existir en estos textos.
Este libro (en construcción) no busca redimir a nadie. No denuncia ni propone. Es una grieta en la pantalla donde aún se filtra el humo del espectáculo. Si algo se entiende, fue por error. Si algo no se entiende, fue por diseño.
El mecanismo que “Chuz” emplea para dar sustancia a su praxis política no tiene su sidero ni en el dogmatismo ni en el proselitismo. Lo que ha comprendido es que el catalizador que le permitirá urdir su plan es la creación de una sensación de sed incesante y presentarse, de primero, con medio vaso de agua. El truco está en embelesar al sediento con el faltante dentro del vaso.
ESTRUCTURA DEL LIBRO
Crónicas del refugio está dividido en tres territorios:
Memorias del barrio — crónica íntima, el barrio, la bicicleta, la universidad.
El país como escenario — sátira política, poder, medios, identidades fabricadas.
Ficciones y umbrales — relatos más abstractos, líricos, de transición entre realidad y sueño.
Memorias del barrio
El país como escenario
Ficciones y umbrales
Epílogo
RELATO BREVE EN OBRA GRIS: Es un epílogo, un extra que está fuera de las 3 categorías de este compilado. Es un texto sobre el oficio de escribir, una autosátira que funciona como cierre, siento queda perfecto como epílogo después de Alambre, pila y ceniza.
A continuación encontraran extractos de cada texto, algunos son de una página y media, otros de dos, los más extensos llegan a tres. Versiones en revisión, lo suficiente para que el lector pueda tener una idea del tono y el mundo de cada relato.
La fecha que acompaña cada entrada corresponde al momento en que se publicó en esta pagina web, no a cuándo fue escrito. El libro completo, cuando esté listo, tendrá la versión definitiva de cada uno de los cuentos.
CRONICAS DEL REFUGIO y otras geografías de la memoria.
3 TESTIGOS Y UN ENCARGO
El desierto empezaba a enfriarse, el calor seguía pegado al suelo como una costra. La tarde estaba torcida hacia la noche, con un sol bajo que todavía pesaba sobre la arena y se reflejaba en
LA PATRULLA ESPIRITUAL (EN DESARROLLO)
Hace rato vengo dándole vueltas a este cuento. La idea no apareció de repente: llegó por partes. Primero me topé con unos videos de una clínica para rehabilitar adictos en México. El director, al que llaman "El Chiquilín", tiene una manera increíble de reclutar indigentes y ofrecerles rehabilitación, trabajo y paz. No quería escribir algo sobre ellos, pero el nombre que le habían puesto a su grupo se me quedó grabado: La Patrulla Espiritual. El título me rondaba la cabeza sin saber bien para qué guardarlo.
PERRO DE NADIE
J.C. iniciaba las mañanas con una calma que parecía heredada de siglos. Su casa quedaba en una loma discreta con vista a la ciudad, rodeada por cipreses altos que filtraban el ruido del tránsito. El desayuno llegaba siempre a la hora exacta: una porción pequeña de frutas, pan artesanal elaborado para él por un viejo panadero europeo —a quien mandó a traer desde Lübeck, Alemania, para tenerlo a mano en el condominio— y un café que se servía en vajilla fina.
CONTRATO DE DOMINGO (EN DESARROLLO)
El hombre no era un cura cualquiera. Había nacido fuera de San José, en una casa sencilla donde la palabra valía más que los papeles. Estudió filosofía y teología en el extranjero, regresó con un
ALAMBRE, PILA & CENIZA
Soy Clotilde y el agua ha sido mi metrónomo. Cada madrugada la pila aparece llena hasta el borde, espejo gris donde flotan hojas secas y un mosquito sin alas. La señora...
LA GRAN DOCUMENTALISTA
El viernes 13 de diciembre fue el principio del fin para Carlitos. Lo que debía ser su gran resurrección como periodista, con audiencias globales y medios internacionales pendientes, terminó en un fiasco tan monumental que lo convirtió en objeto de burla mundial.
EL GRAN REPORTAJE DE CARLITOS
Carlitos estaba pasando por su peor momento. En su tiempo, había sido uno de los grandes nombres del periodismo costarricense. Su pluma había desenterrado verdades incómodas, y su presencia en televisión había marcado una era de excelencia periodística.
EL HOMBRE QUE CAGÓ
Nunca me cayeron bien. Nunca me hicieron gracia. Eran los únicos que no me ignoraban. Los otros niños del barrio —los que parecían salidos de alguna foto familiar de almanaque— no me hablaban. Me miraban de lejos como si mi sola existencia los ensuciara. No sé si era por mi ropa, mi forma de hablar, o simplemente por existir.
DIOS SANTO, ¿Y AHORA QUE?
Fue lo primero que pensé cuando terminó el colegio. Así, con todas las letras y el corazón a media asta. No lo grité ni lo deje escrito en ninguna libreta; solo lo pensé, y por
LA PARTERA DE SARTENES
Genaro dejó la cafetera italiana sobre el disco de la cocina, a fuego muy lento. El olor del café empezaba a colarse en la casa. Afuera, una atípica lluvia de diciembre golpeaba los techos de zinc. Eran casi las seis de la tarde, una semana antes de Navidad.
EL AÑO DEL BASURERO
Tenía once años y una condena de seis en la escuela Joaquín García Monge. Estaba cumpliendo el último año de la sentencia, sexto grado, la recta final antes de salir del presidio con diploma y foto grupal incluida.
CRÓNICA MENOR
El martes debía estar en La Uruca para grabar un podcast. No como productor ni como técnico. Esta vez me tocaba a mí, frente a la cámara. No me sentía del todo cómodo con eso, ya había dado mi palabra. No podía faltar.
80 AÑOS
Pedaleando cuesta abajo hacia el súper, Genaro repasaba algunas de sus costumbres más viejas. Hace más de cuarenta años había tomado la decisión de bañarse solo con agua fría.
PROTOCOLO DE MISERICORDIA
El lunes amaneció igual que cualquier otro. San José se llenó de buses, de portones abriéndose tarde, de gente apurada con el café en la mano. El cambio de gobierno todavía no había ocurrido y, en los papeles, el país seguía siendo el mismo. Los ministros salientes empacaban lo poco que queda en los escritorios y los entrantes daban entrevistas largas sin decir nada concreto. El domingo electoral ya había pasado...
RELATO BREVE EN OBRA GRIS
Llegué al taller literario sin muchas ganas, lo confieso. No porque dudara de mi trabajo, sino porque esas dinámicas de “compartir” nunca me han convencido. Yo no necesito que nadie me corrija; mi escritura ya se sostiene sola, con el peso de los meses invertidos en el único aspecto que de verdad me importa: la construcción de personajes sólidos.
EL PUENTE & EL VIENTO
El ciclista subía la cuesta con el resuello tranquilo de quien conoce bien el camino. El aire de montaña le mordía las piernas, la tarde se apagaba rápido, el cielo empezaba a hundirse detrás de las lomas. A la distancia vio una figura recortada del otro lado de la baranda del puente, quieta, inclinada hacia el vacío. Pensó que sería algún turista tomando fotos, aunque ahí y de esa manera nadie tomaba fotos.
IRENE, LUNA & DANILO
El taller olía a aceite viejo, caucho recalentado y café quemado en una cafetera pava de aluminio que llevaba tres meses pidiendo jubilación. A esa hora —casi mediodía— los mecánicos se movían como si el calor fuera un impuesto personal. Irene había llegado a recoger su Mercedes Benz 450 SLC de 1980.
PARTE POR CONDUCIR COMO ANIMAL
A esta altura, mi trabajo es una liturgia con chaleco reflectivo. La sirena de la moto, libreta, manos a la vista, y a ordenar el país con un gesto cuando se requiere. No soy héroe ni mártir: peón de calle que aprende a leer la ciudad por olores. Gasolina vieja y aceite quemado, marihuana hidroponica con los maximos poderes quanticos de fin de quincena
LA SEÑORA KOROLENKO
Maya Korolenko acababa de llegar a casa. Dejó la bolsa sobre la mesa del comedor, junto al bowl de madera viejo y alargado que sostenía las frutas del adorno, y encendió el televisor. Un presentador agitaba la voz: el barrio Dent estaba bajo el agua. Mostraban a un joven encaramado sobre el techo de su carro, el agua casi cubría por completo las ventanas, los bomberos tratando de alcanzarlo.
ESTUDIOS QUELONIOS
Estudios Quelonios es una sátira política ambientada en Costa Rica que explora cómo el populismo y la burocracia pueden transformar una reforma previsional en una farsa intergeneracional. Con humor negro y crítica social, este cuento retrata el ascenso de un ciudadano común convertido en estratega nacional gracias a un maletín, una tortuga y una ley improbable.