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PROTOCOLO DE MISERICORDIA

El lunes amaneció igual que cualquier otro. San José se llenó de buses, de portones abriéndose tarde, de gente apurada con el café en la mano. El cambio de gobierno todavía no había ocurrido y, en los papeles, el país seguía siendo el mismo. Los ministros salientes empacaban lo poco que queda en los escritorios y los entrantes daban entrevistas largas sin decir nada concreto. El domingo electoral ya había pasado…

RELATO BREVE EN OBRA GRIS

Llegué al taller literario sin muchas ganas, lo confieso. No porque dudara de mi trabajo, sino porque esas dinámicas de “compartir” nunca me han convencido. Yo no necesito que nadie me corrija; mi escritura ya se sostiene sola, con el peso de los meses invertidos en el único aspecto que de verdad me importa: la construcción de personajes sólidos.

PARTE POR CONDUCIR COMO ANIMAL

A esta altura, mi trabajo es una liturgia con chaleco reflectivo. La sirena de la moto, libreta, manos a la vista, y a ordenar el país con un gesto cuando se requiere. No soy héroe ni mártir: peón de calle que aprende a leer la ciudad por olores. Gasolina vieja y aceite quemado, marihuana hidroponica con los maximos poderes quanticos de fin de quincena